
Este fin de semana, el Real Madrid de básquetbol ganó su décima Copa de la Euroliga, el octavo título que ha levantado el mexicano Gustavo Ayón desde que firmó con el equipo en 2014.
“Ser parte de la décima Copa es algo inexplicable. Me hace sentir muy orgulloso de ser parte de este equipo”, aseguró el delantero nayarita en entrevista con Excélsior.
Ayón ha sido parte de los últimos dos cetros continentales del equipo merengue, cada uno ha tenido un toque especial.
“Ganar una Copa es difícil, pero hacerlo dos veces lo es aún más. La de 2015 fue especial pues tenía el equipo 20 años sin obtenerla y ahora lo especial fue que se conquistó a pesar de las bajas de compañeros importantes y de las lesiones”, recuerda el tricolor, quien reconoce que hacerse del título superando al prestigioso Fenerbahce (Turquía) le dio un sabor distinto. El año pasado el equipo turco los eliminó en el Final Four.
“Fue una revancha y, aunque sabíamos que el Fenerbahce es un gran equipo, con mucho corazón, nosotros también teníamos ganas de ganar el título y traerlo a Madrid”.
Los festejos fueron breves. El lunes celebraron con la afición y hoy regresaron a los entrenamientos, pues la liga local no ha terminado. A una jornada de concluir la fase regular, son líderes con marca de 30-3.
“La Copa de Europa es una motivación de cara a la postemporada, como equipo hemos estado muy bien y podemos mantener ese mismo nivel”.
