
La economía, la política y la sociología, pero también la filosofía, la historia y hasta la estética del arte. La obra del filósofo y activista alemán Karl Marx (1818-1883) sacudió como nunca antes todas las áreas del pensamiento humano en el siglo XX.
Nacido un día como hoy de hace 200 años, en Tréveris, Prusia occidental, este teórico político y crítico de la economía dio vida a los textos sociales más leídos y que han tendido vastas y tangibles consecuencias históricas.
Desde la Revolución rusa de 1917 y hasta la caída del Muro de Berlín en 1989, la mitad de la humanidad vivió bajo regímenes políticos que se declararon herederos de su pensamiento. “Es uno de los pocos hombres realmente transformadores”, afirma el historiador mexicano Carlos Illades (1959).
Clarividente de la evolución social y económica, y defensor de la transformación emancipadora del Estado y la sociedad, “es sin duda el pensador más influyente del mundo contemporáneo”, agrega el autor del libro El marxismo en México. Una historia intelectual (Taurus).
Marx procedía de una familia judía de clase media. Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena, y se doctoró en filosofía en 1841. “Empieza su trayectoria como universitario. Pero él estaba destinado a ser un filósofo destacado que nutrió como nadie la acción militante”, añade.
Sus libros más destacados son el Manifiesto del Partido Comunista (1848), El capital (1867) y El 18 Brumario de Luis Bonaparte (1852), cuyo documento comienza con la frase: “La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”.
Marx estableció una duradera amistad con otro filósofo alemán, Friedrich Engels, que se plasmó en una estrecha colaboración intelectual y política. “De hecho, Engels tiene preocupaciones sociales antes que Marx. Él es quien lo acerca a estudiar el movimiento obrero”, aclara Illades.
El pensador fue expulsado de Francia en 1845 y se refugió en Bruselas. Tras una breve estancia en Colonia, Marx llevó una vida más estable en Londres, donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita.
“Ambos se vinculan con la Liga de los Justos, que se transforma en la Liga de los Comunistas, los que encargan a Marx y a Engels que redacten el Manifiesto. No es su primer texto, pero es el texto político más leído y publicado en la historia de la Humanidad, que es el que plantea la posibilidad de la toma del poder por parte del proletariado”, explica el catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana.
De hecho, Illades está convencido de que México ha sido una tierra fértil para el marxismo, por su entorno, por su cercanía con las revoluciones cubana y centroamericanas, y por las ideas que trajeron los exiliados españoles, argentinos y chilenos.
