
España presentó sus credenciales a candidata al Mundial de Rusia, con una exhibición en el primer acto en casa del vigente campeón del mundo, Alemania, con el tanto de Rodrigo Moreno que igualó Thomas Müller en un bonito amistoso que deja intactas las rachas sin perder de ambos.
El tiempo que le resta a Andrés Iniesta en la selección hay que exprimirlo al máximo, saborear cada detalle futbolístico del más alto de los niveles. Líder natural de una generación posterior que tuvo el mejor maestro, invita a un estilo que permanece con Isco, Thiago o Silva, los dueños de los espacios cortos. Diseñan un rondo en cualquier zona del campo. Instalaron en casa del campeón sonidos de admiración de una grada que vio a su Alemania sometida por momentos.
Pero Alemania golpea siempre. Y reaccionó con grandeza después de ser superada en un duelo de dos selecciones que siempre salen por el rival. Un pulso por establecer la presión más alta para robar antes y adueñarse del balón.
Con la línea adelantada española temblaba Boateng con el balón en sus pies en la salida. Un error suyo fue la antesala del gol. Se esperaba el regreso de Diego Costa nueve meses después y Lopetegui apostó de inicio por Rodrigo que enciende la pelea por el 9. Era el minuto seis cuando la visión en el pase de Iniesta a espaldas de los centrales, la aprovechaba con un zurdazo potente el delantero que superaba a Ter Stegen.
Le tocaba mostrar a Alemania, que abusó en el arranque del futbol directo con centros laterales que acababan en manos de De Gea. Héctor enganchaba la de más peligro desde la frontal tras un rechace, que acariciaba la escuadra, pero el balón era de España. Isco dejaba detalles de calidad en cada aparición, siempre fijo para Lopetegui. España rebaja con balón la euforia del rival.
