
La escultura conmemorativa para celebrar el centenario del nacimiento del poeta Efraín Huerta (1914-1982), que fuera develada en junio de 2014 sobre Avenida Juárez y el cruce con la calle Iturbide, hoy luce dañada, con el mármol opaco y erosionado, rodeada por material de construcción, con grafiti de color azul en uno de sus bordes y sin la placa conmemorativa que fue colocada en su base, donde se leía “Poeta de la Ciudad”.
La pieza, que fuera realizada por el escultor zacatecano Juan Manuel de la Rosa, fue pensada como una sencilla y parca representación de un libro abierto, con unas dimensiones de un metro de altura por 90 centímetros de ancho y 45 de fondo, sobre la que se cincelaron los cinco primeros versos del poema Avenida Juárez, escrito en 1956, detalló el artista.
En dicha entrevista, De la Rosa definió la obra como una escultura muy pequeña que evocaba el espíritu de un poemínimo. Y añadió: “A mí me costó cincuenta años para llegar a esta síntesis, conociendo el espíritu del poeta Huerta; éste es un poemínimo pétreo con todo el respeto al poeta; no es la reproducción de un libro, es la interpretación de un libro”, expresó.
La tarde de ayer, Excélsior hizo un recorrido por la zona y consultó a los peatones que caminaban a unos pasos de la efigie, sobre el significado de la escultura. Sin embargo, ninguno consiguió recordar la fecha de su colocación, su origen o el significado de aquella efigie que hoy luce en el abandono.
Algunos culparon a la falta de una cédula que detallara algún tipo de información: “De menos deberían ponerle alguna ficha o algo que nos diga qué es. Ah, bueno... ya se la quitaron; eso habla de lo bien que hacen las cosas por aquí”, expresó con ironía Julio Trejo, un empleado bancario.
