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En el marco de la programación de exposiciones de libros de la 39 FIL del Palacio de Minería, ayer se presentaron en el Auditorio Sotero Prieto los libros La magia del inalámbrico. Historia e imágenes de la radio en México (Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM, 2017), de los investigadores Virginia Medina Ávila, Gilberto Vargas Arana y José Botello Hernández; y Homo Audiens II (versión digital). Dos publicaciones que despliegan detalles de la irrupción de la radio en nuestro país en los años 20 del siglo pasado hasta nuestros días.
Una mesa, moderada por el maestro Arturo Salcedo e integrada por los autores y el especialista Enrique López Rascón, dio entrada a los comentarios de la doctora Virginia Medina Ávila, que ponderó el trabajo del equipo de investigadores que encabeza, “quienes fueron capaces de historiar sobre los orígenes de la radio mexicana, para contar cómo sucedieron las primeras transmisiones y los protagonistas que las promovieron. Indagar sobre nuevas evidencias documentales, discriminadas y examinadas, más allá de las obras consideradas canónicas en este rubro, fue un trabajo de verdadera entrega y compromiso”.
El Dato: En 1895, el italiano Guillermo Marconi construyó el primer sistema de radio.
Manual con un prólogo del destacado ensayista Ruben Gallo; y los apartados La “Revolución radiofónica mexicana”, de Gilberto Vargas Arana; “Nostalgia por la radio”, de José Botello Hernández; y “La caja del viento. Radio para ver voces”, de Virginia Medina Ávila. Se completa con una iconografía del fotógrafo David Méndez Aguilar: “Modelos de radiorreceptores fabricados entre 1922 y 1997”.
Gilberto Vargas Arana explicó cómo la radio fue un medio de comunicación clave durante la Revolución: “La Revolución mexicana encontró su medio de comunicación: todavía no sonaba el último disparo del levantamiento iniciado en 1910, cuándo la radio se dejó escuchar; los caudillos triunfantes de la revuelta aguaprietista la inauguraron, alentaron y regularon”, precisó el investigador de la UNAM.
José Botello Hernández se dejó llevar por los recuerdos y rememoró a los inventores de la radio en un resumen trazado por la nostalgia: “La radio es sonido. La radio es fuente permanente e ininterrumpida de sonidos. Voces que se escuchan en una música invisible en la que intervinieron muchos técnicos durante años para lograr eso que hoy disfrutamos en el coche, en la casa, en la oficina. La radio nos acompaña, nos canta y nos da información de primera mano”, apuntó el académico.
El libro digital Homo Audiens II está disponible en la web y se puede consultar gratuitamente. “Oportunidad privilegiada para los alumnos que estudian comunicación en las diferentes universidades del país. Sepan que el sueño sin hilo no ha finalizado. Estas dos publicaciones rinden tributo a ese prodigioso invento: la radio”, concluyó Virginia Medina Ávila.
