
Hacer de la escultura monolítica una acción. Es la propuesta de Pedro Reyes (Ciudad de México, 1972) al convertir una serie de piedras talladas en instrumentos musicales. Es mármol negro, en distintas figuras, que ofrece una sonoridad única en una suerte de concierto integrado por cinco breves partituras que interpreta el grupo Tambuco. Reyes resume la instalación: “La escultura es una actividad que produce un objeto, pero la idea es que ese objeto produzca una acción”.
Las esculturas integran la muestra Música para litófonos, que Reyes presenta en la galería Labor. Y como dice el título, las piezas refieren a los instrumentos antiguos hechos con piedra. En particular, estos son bloques de roca con cortes paralelos en diferentes tamaños que al ser tocados con otro objeto, como una baqueta, generan sonidos que pueden ser leídos como notas musicales.
No es la primera vez que Reyes produce instrumentos musicales con objetos ajenos a la disciplina. Lo hizo en 2012 con el proyecto Disarm, en el que convirtió armas de fuego en generadores de ritmo. Pero en esta instalación además de conjugar la música con el trabajo escultórico manual, lleva la obra estática a un estado de acción donde el espectador puede interactuar, y no sólo observar.
Es una constante en mi trabajo que siempre me ha interesado que las esculturas tengan una vida de alguna forma fuera de mi control. Me da curiosidad saber qué puede surgir en el momento en que alguien usa esos objetos para la creación de otras obras de arte en un medio distinto en el que no tengo ningún tipo de capacidad y facultad, en este caso no soy músico”, señala en entrevista del proyecto que tendrá en esta semana tres presentaciones por día. Después de los conciertos, las esculturas permanecerán en exhibición en su estado estático hasta marzo.
Reyes cuenta que supo de la sonoridad de las piedras mientras buscaba en las canteras de Puebla bloques de roca para esculturas. En el taller donde cortan el material se percató de los sonidos cuando la sierra cortadora hacia contacto con las rocas. Entonces decidió explorar la materia más antaña de la humanidad como si fuera instrumento formal.
